hipertensión

Hipertensión | ¿Qué es? Causas, prevención y tratamiento

Antes de entrar de querer comprender qué es la hipertensión, primero debemos repasar algunos conceptos básicos del sistema respiratorio y circulatorio de nuestro cuerpo.

  • Sistema respiratorio – Su función básica es la de llevar a cabo el proceso de respiración. Al inhalar, el aire ingresa a los pulmones y el oxígeno de ese aire pasa a la sangre. Al mismo tiempo, el dióxido de carbono, un gas de desecho que producen nuestras células, sale de la sangre a los pulmones y es exhalado.
  • Sistema circulatorio – Es el sistema encargado de llevar oxígeno (del aire que respiramos), nutrientes (de los alimentos) y hormonas a las células de todo nuestro cuerpo y eliminar los productos de desecho de las células. Todo esto usando como vehículo de transporte la sangre.Órganos del sistema circulatorio:
    • Corazón – Actúa como bomba que en cada latído empuja la sangre hacia todo el cuerpo para que esta circule.
    • Vasos sanguíneos – Es el sistema de conductos de nuestro cuerpo por donde circula la sangre, existen 3 tipos de vasos sanguíneos.
      1. Arterias – Son los conductos de ida de la sangre que van desde el corazón hacia los diferentes órganos. Es donde circula la sangre cargada con oxigeno y nutrientes.
      2. Venas – Son los conductos de vuelta de la sangre que van desde los órganos y periferias del cuerpo hacia el corazón. Es donde circula la sangre cargada con los desechos de las células para que nuevamente la sangre vuelva a ser cargada con oxigeno y nutrientes.
      3. Capilares – Son los conductos más pequeños de nuestro cuerpo las cuales rodean a las células y sirven como puente entre las arterias y venas. Es en los capilares donde las células llevan a cabo el intercambio entre el oxigeno y alimento por sus desechos. (Algo así como cuando comes y luego sientes ganas de ir al baño)

tipos de vasos sanguineos

Ahora que entiendes mejor cómo se relaciona tu sistema respiratorio con el circulatorio, entonces te será más fácil entender qué es la presión arterial y finalmente entender a la perfección la hipertensión.

¿Qué es presión arterial?

Las arterias son un tipo de vaso sanguíneo (conducto o tubería) que llevan la sangre desde el corazón al resto del cuerpo. Cuando el corazón late, empuja la sangre a través de las arterias. Y a medida que la sangre fluye, esta ejerce presión (fuerza) sobre las paredes de las arterias. Es a esta fuerza que ejerce la sangre sobre las paredes de las arterias a la que se le denomina presión arterial.

presion sanguinea
Cuando nos medimos la presión arterial, lo que estamos midiendo es la fuerza que nuestra sangre está ejerciendo sobre las paredes de nuestras arterias cuando pasa dentro de ellas.

Ahora si, llegó el turno de entender a la hipertensión.

¿Qué es la hipertensión?

Se le llama hipertensión cuando la presión arterial que circula por tus arterias es más alta de lo que debería ser. Otro nombre con el que se le conoce a la hipertensión es tener la “presión alta”. La hipertensión puede desarrollarse a lo largo de muchos años sin mostrar ningún signo o síntoma; sin embargo, a lo largo de este tiempo, se están produciendo daños en tu salud general. De ahí es que esta afección reciba el apodo de “asesino silencioso”.

Pero ¿Cómo es que este “asesino silencioso” está produciendo daños graves a tu salud sin que te des cuenta?

Veras, cuando tienes la presión alta:

  • Tu corazón tiene que bombear con más fuerza.
  • Tus arterias (los conductos que transportan la sangre desde el corazón hacia tus órganos) están sometidas a un mayor esfuerzo al transportar la sangre que pasa por ellas.

Esto quiere decir que la hipertensión lo que hace al final, es aumentar la carga de trabajo del corazón y los vasos sanguíneos. Con el tiempo, esta carga de trabajo constante y contínua provoca el deterioro de las paredes de tus arterias. Esto por un lado.

Por otro lado, es que TODOS en mayor o menos medida creamos inflamación en nuestras arterias. ¿Cómo? Dependiendo de tu edad y estilo de vida, estarás produciendo una inflamación en las paredes de tus arterias. Por ejemplo. Cuando tienes un exceso de azucar en tu dieta, este exceso se fermenta y daña las paredes tus arterias, y al estar recibiendo un daño constante estas se inflaman. Otro ejemplo son las grasas trans que contienen las frituras (patatas fritas). Estas grasas también inflaman nuestras arterias. Y así sucesivamente.

Por lo tanto, piensa detenidamente lo siguiente.

Si sumas el deterioro de las paredes de las arterias a causa de la constante fuerza que ejerce la sangre (hipertensión), más una inflamación crónica en las paredes de las arterias producto de una mala alimentación constante, el resultado final con el tiempo será una lesión o abertura en las paredes de nuestras arterias. Y esto aumenta nuestro riesgo en la formación ya sea de un coágulo de sangre o placa de colesterol.

¿Cómo es que aumenta el riesgo de placa de colesterol por un daño en la arteria?

Aunque no lo creas, una buena parte de nuestras células están hechas de colesterol. Podría decirse que una de las materias primas que nuestro cuerpo usa para la construcción de células, es el colesterol. Por lo tanto, cuando en nuestras arterias se crea una lesión (células dañadas) el mecanismo de reparación de nuestro organismo en la zona afectada, es a través del colesterol.

Así que, nuestro organismo no solo repara la zona con colesterol para reparar las células dañadas, sino que también al no haber un cambio en el estilo de vida y las arterias permanecen en un constante estado de inflamación, el colesterol LDL (malo) formará placas a lo largo de estas paredes dañadas. La acumulación de placa es una condición conocida como aterosclerosis. Y a medida que la placa se acumula, el interior de las arterias se vuelve más estrecho, lo que no sólo conduce a una mayor presión arterial, sino que significa el comienzo de un ciclo que dañará aún más tu corazón, tu salud en general y un elevado riesgo de de paro cardíaco.

arteria con placa

Es algo así como un círculo vicioso. En donde todo empezó por tener presión alta (hipertensión), luego esta causó un problema (aterosclerosis) y luego ese problema (aterosclerosis) condujo aún a una mayor presión (una hipertensión más agúda) que deteriorará más y más todo tu organismo.

En resumen.

(Presión Alta que causa un Deterioro de las paredes de las arterias) + (Estilo de vida poco saludable que causa Inflamación en las paredes de las arterias  = Paredes dañadas y lesionadas que aumentan nuestro riesgo de sufrir una enfermedad cardiovascular letal.

Como ves, esa es la importancia de tener nuestra presión arterial NORMALIZADA.

Cuando mantenemos nuestra presión arterial regulada, estamos evitando entrar a un círculo vicioso que dañará toda nuestra salud.

Así que recuerda.

Si la presión arterial es demasiado alta o se mantiene alta durante mucho tiempo, puede causar problemas de salud.

Quizás ahora comprendas mejor la frase que tanto dicen los médicos:

“Una presión arterial alta no controlada, aumenta el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular, una enfermedad cardíaca, un ataque al corazón y una insuficiencia renal.”

Al cabo de un tiempo, la hipertensión puede dañar el corazón, el cerebro, los riñones y los ojos. La detección y el tratamiento temprano de la hipertensión pueden ayudar a las personas a mantenerse sanas, ahora y en el futuro.

¿Comprendes mejor ahora todo? Esperamos que si. Si aún no, solo vuelve a leer desde un inicio ¡Tenlo por seguro que entenderás!

Ahora que entiendes la letalidad y daño de causa la hipertensión puede que estés preguntado ¿Existen más tipos de hipertensión?

Y la respuesta es de que existen 2 tipos según su origen. La podemos identificar como primaria (sin causa conocida) o secundaria (cuya causa es una enfermedad subyacente).

Tipos de Hipertensión

Hipertensión primaria

También se denomina hipertensión esencial. Se denomina así cuando no hay una causa conocida para tu presión alta. Es el tipo de hipertensión más común. Este tipo de presión arterial suele tardar muchos años en desarrollarse. Suele ser el resultado de nuestro estilo de vida, el entorno y la forma en que nuestro cuerpo cambia a medida que envejece. La hipertensión primaria es más frecuente en personas con sobrepeso u obesidad y en aquellas que tienen hipertensión en su familia.

Hipertensión secundaria

Se produce cuando un problema de salud o un medicamento es la causa de la hipertensión. Entre las causas de la hipertensión secundaria se encuentran las siguientes:

  • Problemas renales
  • Problemas hormonales
  • Problemas pulmonares
  • Problemas cardíacos
  • Apnea del sueño
  • Problemas de tiroides o glándulas suprarrenales
  • Algunos medicamentos

Causas de la hipertensión arterial

Aunque se desconoce la causa exacta, ciertas condiciones, rasgos o hábitos pueden aumentar el riesgo de padecer la enfermedad. Los factores de riesgo pueden ser modificables y no modificables.

Factores de riesgo no modificables: Estos factores son irreversibles y no podrás modificarlos. Cuantos más factores de riesgo tengas, mayor será tu probabilidad de padecer hipertensión.

  • Edad – A partir de los 18 años, debes medir tu presión arterial al menos una vez cada dos años. Lo ideal es que midas una vez por año tu presión, sobre todo a partir de los 40 años.
  • Tener antecedentes familiares o genéticos de hipertensión
  • Los afroamericanos y los hispanoamericanos de raza no blanca, tienen un mayor riesgo de desarrollar presión arterial alta que cualquier otro grupo.

Factores de riesgo modificables: Estos factores podrás modificarlos, tratarlos o controlarlos mediante medicamentos o cambios en tu estilo de vida tales como.

  • Consumo excesivo de alcohol durante muchos años.
  • Poca o nula actividad física.
  • Cantidades excesivas de sal en la dieta que superan las cantidades recomendadas de 1.500 a 2.300 mg de sodio al día.
  • Largo historial de tabaquismo y/o abuso de drogas
  • Estrés emocional extremo

Otras afecciones que contribuyen a desarrollar la hipertensión arterial

  • Aldosteronismo: afección en la que hay una secreción excesiva de aldosterona que altera el equilibrio de sodio, potasio y agua en la sangre, lo que provoca hipertensión.
  • Enfermedad renal terminal: afección en la que los riñones han dejado de funcionar bien y el cuerpo retiene líquidos.
  • Enfermedad tiroidea: afección causada por el exceso o la falta de funcionamiento de la glándula tiroides. La glándula tiroidea es un órgano esencial para la producción de hormonas tiroideas, que mantienen el metabolismo del cuerpo.
  • Apnea obstructiva del sueño: enfermedad en la que la respiración se detiene y comienza de forma brusca mientras se duerme.
  • Ciertos medicamentos como los de la tos, el resfriado, la inflamación y las migrañas/dolores de cabeza.

¿Cuáles son los síntomas de la hipertensión?

La mayoría de las personas con presión arterial alta no presentan signos ni síntomas. Sin embargo en raras ocasiones, una vez que la presión arterial alcanza un determinado nivel, los siguientes síntomas comienzan a aparecer:

  • Visión borrosa o doble
  • Mareos/desmayos
  • Fatiga
  • Dolor de cabeza
  • Palpitaciones del corazón aceleradas
  • Hemorragias nasales
  • Dificultad para respirar
  • Náuseas y/o vómitos

Por lo general, estos síntomas aparecen cuando la presión arterial ha alcanzado un nivel peligrosamente alto durante un periodo de tiempo.

Si tiene la tensión arterial alta y alguno de estos síntomas, busque atención médica de inmediato.

¿Cómo se mide la presión arterial?

Los profesionales de la salud miden la presión arterial con un manguito que se coloca alrededor de la parte superior del brazo. Cuando el manguito se infla, aprieta una arteria grande, deteniendo el flujo sanguíneo por un momento. La presión arterial se mide cuando el aire sale lentamente del manguito, lo que permite que la sangre vuelva a fluir por la arteria.

La presión arterial se mide a través de 2 valores:

  • La presión cuando el corazón bombea.
  • La presión cuando el corazón descansa entre latidos.

presion sistolica y diastolica

La presión arterial se indica como el primer número “sobre” el segundo, como 120 sobre 80 o 120/80.

La presión arterial se mide en mm Hg

La abreviatura mm Hg significa milímetros de mercurio. El mercurio se utilizó en los primeros manómetros precisos y aún hoy se emplea en medicina como unidad de medida estándar de la presión.

Diagnóstico de la hipertensión arterial

La mejor manera de diagnosticar la hipertensión es mediendo nuestra presión. La lectura de la presión arterial, expresada en milímetros de mercurio (mm Hg), tiene dos números.

  • La presión arterial sistólica (la cifra superior) – Indica la presión que ejerce la sangre contra las paredes de las arterias durante los latidos del corazón.
  • La presión arterial diastólica (la cifra inferior) – Indica la presión que ejerce la sangre contra las paredes de las arterias mientras el corazón descansa entre latidos.

¿Qué cifra es más importante?

Normalmente, se presta más atención a la presión arterial sistólica (la cifra superior) como principal factor de riesgo de enfermedad cardiovascular para las personas mayores de 50 años. En la mayoría de las personas, la presión arterial sistólica aumenta de forma constante con la edad debido a la creciente rigidez de las grandes arterias, la acumulación de placa a largo plazo y una mayor incidencia de enfermedades cardiacas y vasculares.

Sin embargo, una lectura elevada de la tensión arterial sistólica o diastólica puede servir para diagnosticar hipertensión arterial. Según estudios recientes, el riesgo de muerte por cardiopatía isquémica e ictus se duplica con cada aumento de 20 mm Hg en la presión arterial sistólica o de 10 mm Hg en la diastólica entre las personas de 40 a 89 años.

Rangos en los que se divide la medición de presión arterial

Las mediciones de la presión arterial se dividen en cuatro categorías generales. Las directrices de la Asociación Americana del Corazón son las siguientes

  • Presión arterial normal: Una lectura inferior a 120 (sistólica) y 80 (diastólica)
  • Presión arterial elevada: Una lectura que oscila entre 120 y 129 (sistólica) y por debajo de 80 (diastólica)
  • Hipertensión en fase 1: Una lectura que oscila entre 130 y 139 (sistólica) o entre 80 y 89 (diastólica)
  • Hipertensión en fase 2: Una lectura que oscila entre 140 o más (sistólica) o 90 (diastólica)
  • Crisis hipertensiva (consulte inmediatamente a su médico): Una lectura superior a 180 (sistólica) y/o 120 (diastólica)

¿Cómo se diagnostica la presión arterial alta?

Una sola lectura que muestre una presión arterial alta no significa que usted tenga hipertensión. A veces, es necesario comprobar la presión arterial varias veces durante un periodo de días o semanas para saber si alguien tiene hipertensión. Su médico probablemente le pesará y le medirá. Es posible que le haga análisis de orina o de sangre para comprobar si hay otras enfermedades que pueden causar hipertensión.

Algunas personas tienen lo que se llama “hipertensión de bata blanca”. Esto significa que su presión arterial aumenta cuando están en la consulta del médico porque están nerviosos. Cuando se sienten más relajados, su presión arterial suele bajar. Para asegurarse de que las lecturas de la tensión arterial alta no están causadas por la ansiedad, los médicos a veces hacen un seguimiento de la tensión arterial de una persona durante todo un día. Esto se denomina control ambulatorio de la tensión arterial.

¿Cómo se trata la presión arterial alta?

– Si la hipertensión se debe a una enfermedad renal o a un problema hormonal, el tratamiento de la enfermedad puede ser suficiente para normalizar la tensión arterial.

– Si la hipertensión no es a causa de una enfermedad, los médicos suelen recomendar cambios en el estilo de vida tales como:

Llevar una dieta saludable:

  • Comer más frutas, verduras y lácteos bajos en grasa.
  • Limitar la sal.
  • Evitar la cafeína (presente en refrescos, té, café y bebidas energéticas).
  • Evitar el alcohol.

Hacer ejercicio con regularidad:

  • Intenta hacer ejercicio durante 30-60 minutos al menos 3-5 veces por semana. Los adolescentes con hipertensión grave deben consultar al médico para saber qué deportes y actividades son seguros. Algunos -como el levantamiento de pesas o de potencia, el culturismo o el entrenamiento de fuerza- podrían no estar permitidos hasta que su presión arterial esté mejor controlada.

No fumar. O si fuma, dejar de hacerlo:

  • Las personas con hipertensión arterial no deben fumar, y su casa y su coche deben estar libres de humo.

– Si los cambios en la dieta y el ejercicio no mejoran la tensión arterial, los médicos pueden recetar medicamentos.

¿Qué medicamentos se utilizan para tratar la hipertensión?

Hay cuatro clases de medicamentos para la hipertensión que se consideran de “primera línea” (los más eficaces y los que se suelen recetar) al iniciar el tratamiento.A veces se combinan otros medicamentos con los de primera línea para controlar mejor la hipertensión. Los medicamentos de primera línea para reducir la presión son:

  1. Los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (IECA) bloquean la producción de la hormona angiotensina II, que el organismo utiliza de forma natural para controlar la tensión arterial. Cuando se bloquea la angiotensina II, los vasos sanguíneos no se estrechan. Ejemplos: lisinopril (Zestril® o Prinivil®), enalapril o captopril.
  2. Los antagonistas de los receptores de la angiotensina II (ARA) impiden que esta misma hormona se una a los receptores de los vasos sanguíneos. Actúan del mismo modo que los inhibidores de la ECA, impidiendo el estrechamiento de los vasos sanguíneos. Ejemplos: metoprolol (Lopressor®; Toprol® XL), valsartán (Diovan® o Prexxartan®) o losartán.
  3. Los antagonistas del calcio impiden que el calcio penetre en las células musculares del corazón y los vasos sanguíneos, lo que permite que éstos se relajen. Ejemplos: amlodipino (Norvasc® o Katerzia®), nifedipino (Procardia®XL o Nifedical®XL), diltiazem (Cardizem®, Dilacor® XR o Tiazac®).
  4. Los diuréticos eliminan el exceso de sodio del organismo, reduciendo la cantidad de líquido en la sangre. Los diuréticos se utilizan a menudo con otros medicamentos para la hipertensión, a veces en un solo comprimido combinado. Ejemplos: indapamida, hidroclorotiazida (Microzide® u Oretic®) o clorotiazida.

Hable con su médico sobre los posibles efectos secundarios y problemas que puede tener al tomar su medicamento para la tensión arterial. Debe evitar algunos medicamentos durante el embarazo. Si tiene efectos secundarios que le preocupan, llame a su médico. Puede que le cambien la dosis o que pruebe con otro medicamento. No deje de tomar el medicamento por su cuenta.

¿Qué puedo esperar si padezco esta enfermedad?

Dado que la hipertensión arterial no causa muchos síntomas al principio, probablemente no sentirá nada diferente con un diagnóstico de hipertensión arterial. Sin embargo, es importante que siga las instrucciones de su médico para bajar la tensión y evitar enfermedades graves en el futuro.

¿Cuánto dura la hipertensión?

Si padece hipertensión primaria, deberá controlarla durante el resto de su vida.

Si tiene hipertensión secundaria, lo más probable es que su tensión arterial disminuya después de recibir tratamiento para el problema médico que la causó. Si la causa de su hipertensión es un medicamento, cambiar a otro puede reducir su tensión arterial.

¿Puedo prevenir la hipertensión?

Si. Hay ciertas cosas que puede hacer para reducir el riesgo de padecer hipertensión. Por ejemplo, comer bien, hacer la cantidad adecuada de ejercicio y controlar el consumo de sal.

¿Cómo se puede reducir el riesgo de padecer hipertensión?

Afortunadamente, hay ciertas cosas que puede hacer para reducir el riesgo de padecer hipertensión. Entre ellas se incluyen las siguientes:

  • Comer bien: Una dieta sana es un paso importante para mantener una tensión arterial normal. La dieta DASH (Enfoques Dietéticos para Detener la Hipertensión) hace hincapié en añadir frutas, verduras y cereales integrales a la dieta, reduciendo al mismo tiempo la cantidad de sodio. Al ser rica en frutas y verduras, que son naturalmente más bajas en sodio que muchos otros alimentos, la dieta DASH facilita el consumo de menos sal y sodio.
  • Mantener un peso saludable: Mantener un peso saludable va de la mano de una dieta adecuada. Dado que el sobrepeso aumenta la tensión arterial, perder el exceso de peso con dieta y ejercicio ayudará a reducir la tensión arterial a niveles más saludables.
  • Reduzca el consumo de sal: La recomendación de sal en la dieta es tomar menos de 1.500 miligramos de sodio al día (lo que equivale aproximadamente a una cucharadita). Para prevenir la hipertensión, debe mantener el consumo de sal por debajo de este nivel. No olvide que la mayoría de las comidas de restaurante (sobre todo la comida rápida) y muchos alimentos procesados y congelados contienen altos niveles de sal. Utilice hierbas y especias que no contengan sal en las recetas para dar sabor a sus comidas; no añada sal en la mesa. (Los sustitutos de la sal suelen contener algo de sal).
  • Manténgase activo: Incluso actividades físicas sencillas, como caminar, pueden reducir su tensión arterial (y su peso).
  • Beba alcohol con moderación: Tomar más de una copa al día (las mujeres) y dos copas al día (los hombres) puede elevar la tensión arterial.